miércoles, 2 de junio de 2010

APRENDIZ DE CORTESANO


Lo primero que debes saber es que la política consiste en el arte de buscarse problemas, diagnosticarlos incorrectamente, aplicar las soluciones indebidas y encontrar luego a quien culpar del entuerto.

Sólo tienes que fijarte en nuestro Príncipe actual y ver cómo siempre se las arregla para imputar a los demás -y perdón por un verbo tan feo- los estropicios o los disparates que comete.

Muy pronto averiguarás que, en la corte, el orden natural está invertido y que allí la realidad sólo se ve por su forro. Esto se debe a que, entre palaciegos, se cree al ignorante más que al sabio, al adulador más que al capaz y al pícaro más que al honrado.No faltan quienes se creen tocados del dedo de Dios.

Y otros se reputan infalibles (y perdón por este otro verbo). Con lo cual, al cabo de unos meses, el cuerdo se ha vuelto loco; el humilde, engreído; el manso, presuntuoso; el pacífico, guerrero; el devoto, desalmado; y el honrado, sinvergüenza. Tal es, querido sobrino, la prodigiosa mudanza que el poder obra en los hombres.

Pero hay otra razón que explica por qué en la corte todo anda del revés y que debo a mi querido amigo Maquiavelo.

Hay tres clases de cerebros, dice el florentino: los que disciernen por sí, los que entienden lo que los otros disciernen y, por último, los cerebros que ni disciernen ni entienden lo que los otros disciernen. Pues bien, en la corte, sobrino caro, estos últimos son los que más abundan. Y por eso ocurre lo que ocurre.

Siendo cortesano bisoño, di en creer por algún tiempo que corte viene de cohorte, que significa séquito (el que sigue al Príncipe, ya sabes). Pero hoy tengo para mí que este nombre se debe a que los cortesanos andan siempre viendo qué cortan y sacando tajada de todo. Así que cuida mucho tu virtud, pues los vicios se aprenden allí sin necesidad de escuela.

Prepara una buen armadura contra maledicentes e hipócritas.

Todo cortesano que se precie sabe que a la Corte se va para murmurar y ser murmurado, para envidiar y ser envidiado, para herir y ser herido, para espiar y ser espiado. De modo que no seas alma cándida y ten tus tijeras listas, si no tu navaja barbera, para cortar tú también cuando sea necesario.

No digas jamás la verdad sin pensarlo antes dos veces. En la corte, la verdad es más rara que un diamante. Sé cuidadoso con ella. Y si no sabes decirla, más vale que te la guardes.

No creas que el poder da libertad. Muy al contrario. Salvo el Príncipe, que dispone siempre lo que le viene en gana, nadie hace en la corte lo que quiere. Por lo tanto prepárate para vivir pejigueras innúmeras, como comer con quien aborreces, viajar con quien te maldice, hablar con quien no deseas, honrar a quien te traiciona, sonreír a quien te injuria y abrazar a quien te desprecia.

No esperes recibir nunca la retribución debida a tu esfuerzo.



En la corte, por cada tres que merecen lo que reciben, hay trescientos que reciben lo que no merecen. Así de ingrato es este oficio, donde hoy estás y mañana no, y los que crees tus amigos son con frecuencia tus mayores enemigos. La corte es el lugar más propicio para cultivar el agravio y corromper la amistad. Y si nunca ha habido Príncipe a quien, en lo poco o en lo mucho, no haya traicionado alguno de sus ministros, menos lo vas a ser tú, que eres paje de pasillo.

No te hagas ilusiones de instruir un día al Príncipe en asuntos de buen gobierno. Yo me quemé muchas veces por ignorar que al Príncipe que no es sabio no se le puede aconsejar. Pero, al margen de que sea sabio o torpe, un Príncipe valora más la lisonja que el consejo, y más la perfidia política que la ciencia o la virtud. La vida pública es como un circo. Y el Príncipe, una especie de acróbata que mantiene el equilibrio diciendo lo contrario de lo que hace. Así que, si deseas ser cortesano influyente, deberás suministrarle cada día un abundante inventario de bribonadas, astucias y artimañas, así como elevadas dosis de buena conciencia, para que no sufra demasiado el pobre por la esquizofrenia que se trae.

Evita siempre que te sea posible formar parte de comités, comisiones y cotarros de esa índole. Por experiencia sé que los comités rara vez sacan algo en limpio, debido a que les gusta más discutir que resolver. Y como en toda reunión de apóstoles siempre ha de haber algún Judas, puede que a tus espaldas te culpen de obstaculizar el trabajo de los otros para dejarte mal ante el Príncipe.

Acepta ser paño de lágrimas de todo titirimundi. Tendrás siempre buena información. Y también aprenderás que, en la corte, todos viven descontentos. Los unos porque no tienen el puesto que su sapiencia merece. Los otros porque el Príncipe no les escucha. Y casi todos porque no ganan lo que según ellos deberían. De ahí que haya tanta envidia entre cortesanos, trifulcas entre burócratas y pleitos entre ministros.

Por último, recuerda cada día al levantarte que estás en la corte de paso, que, una vez ido, silencio y olvido, y que en general son muy pocos los que salen de palacio en olor y loor de multitud. Podría darte otros avisos, pero baste este boceto del berenjenal con que sueñas. A mí me dejó exhausto. Por cada día de placer tuve treinta de pesar. Y sólo encontré la paz cuando pude retirarme a mi celda, con mis libros y mis rezos. De modo que piénsalo bien. Mas, si aún así decidieras proseguir en tu empeño, recuerda que nadie nos trae los enojos, sino que somos nosotros los que salimos en pos de ellos. Tu tío que mucho te quiere, Fray Jerónimo del Santo Espíritu.

lunes, 17 de mayo de 2010

El político y el ladron


Gustavo de Roux, me envía esta interesante nota, que nos deja bien claro una diferencia que sospechamos pero que nos cuesta trabajo explicar.

El conocido columnista del diario "O Globo do Brasil", Millor Fernandes, lanzó un desafío público entre sus lectores, con la siguiente pregunta:

-¿Cuál es la diferencia entre Político y Ladrón?.

Le llamó mucho la atención la respuesta de un lector:

-Estimado Millor: después de una larga búsqueda llegué a esta conclusión:
La diferencia entre el político y el ladrón:

Es que yo elijo a uno, y el otro me elije a mi..... Igual ambos nos roban
.....¿Estoy en lo cierto?.
Atte.: Fabio Viltrakis,
Estado de Sao Paulo.

Esta fue la réplica de Millor:

- ¡Uau, Viltrakis!, usted es un genio... Fue el único que logró encontrar una diferencia!



martes, 20 de abril de 2010

Los 11 principios de la propaganda de Goebbles

A propósito de la guerra sucia que se perfiló hoy en las redes sociales y en algunos medios de comunicación, sobre la campaña VERDE; transcribo estos 11 principios clásicos de la propaganda que no dejan de sorprenderme por su vigencia y su ortodoxa aplicación y uso.

Como bien sabemos Goebbles uso el marketing social, ensalzando muchos sentimientos de orgullo, promoviendo odios y en numerosas ocasiones mintiendo y convenciendo de cosas muy alejadas de la realidad.

1-Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único Símbolo; Individualizar al adversario en un único enemigo.

2-Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo; Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

3-Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.
4-Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.

5-Principio de la vulgarización. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.

6-Principio de orquestación. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.

7-Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

8-Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.

9-Principio de la silenciación. Acallar sobre las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.

10-Principio de la transfusión. Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

11-Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”, creando impresión de unanimidad.


miércoles, 14 de abril de 2010

¿ Adios Socialismo ?

Dentro del interesante y variado menu de novedades y presentaciones con que nos tiene acostumbrado
http://ntc-narrativa.blogspot.com/ me tope
este "bocatto-di- cardinale", coeditado y publicado por FICA, Fundación para la Investigación y la Cultura se trata de
¿
"Adios socialismo"? del economista Fred Kaim Torres. La presentación fue muy provocativa:

"Testimonio de una generacion"
En los años 60s estábamos en los veinte: en el colegio habíamos derrotado la dictadura militar (eso creíamos) y luego impusimos una nueva universidad. y una nueva moda sin corbatas, unisexo y sin sexo prohibitivo, con mini -mini faldas, con marxismo y antiimperialismo, con Revolución cubana, con Mao y el Che, con Sartre, con los Beatles , con pedradas y los primeros buses quemados, con Marcuse, con el “68 francés" y con aceptables dosis de marihuana ... Estrenamos cárceles y golpizas y lloramos a nuestros primeros compañeros "caídos en combate". Pero, sobre todo, leíamos, discutíamos.
Fabricamos sueños que se manifestaron en la búsqueda para Colombia de una sociedad abierta, respetable, líbertaria, con ejercicio del derecho a las diferencias, sin explotación, con los trabajadores conduciendo el país: una Revolución Ciudadana, evolutiva, en democracia al socialismo contra la pretensión en boga que se sintetiza en una despedida sin pasajero: "Adiós, Señor Socialismo”.
También nos embarcamos en sueños que terminaron en pesadillas: el camino armado hacia una pretendida “dictadura proletaria", con el nombre de "socialismo". Pero, en los años 90s, la “pesadilla" dio el vuelco hacia el "placer de la revolución”,: la búsqueda, el reencuentro del Ser en lucha contra el poder afincado en la cúspide de una pirámide social donde una minoría absorbe para sí, el valor producido por la inmensa mayoría. Se abre paso una nueva concepción que asocia humanismo y socialismo; bolivarismo y emancipación real, asumiendo el desafío del placer de la revolución en procesos constitucionales, pacíficos, democráticos, evolutivos que - por lo mismo - son realmente revolucionarios.
Placer de la Revolución que no transita por avenidas despejadas y aire puro: por el contrario, es un laberinto plagado de tropiezos y de senderos ciegos, si en lugar de apelar a las mayorías como medicina preventiva, pero sobre todo como método esencial de los procesos, se recurre al dogmatismo; a la fusión Partido-Estado; a un totalitarismo sin división de poderes; a la represión a disidentes; a la estatización burocrática de los Medios y de toda la economía - incluso, de la mediana y pequeña producción mercantil -, en lugar de la socialización.

Los procesos en marcha "al socialismo" en Latinoamérica, parecen confirmar - con algunas pocas excepciones - el éxito promisorio de los nuevos métodos y el divorcio con cualquier pretensión de colocar al Estado y a los partidos que los conducen, por encima del individuo y de la sociedad. Parecen confirmar que "las revoluciones ciudadanas" que se están dando avanzan, fusionando el sueño bolivariano (que no - necesaria ni exclusivamente - es chavista) de la "unidad de la América Meridional”, con el socialista-humanista de la redistribución del ingreso, la igualdad de oportunidades, el progreso socio-económico y cultural en libertad individual y asociativa. ¿Esos experimentos permitirán, exitosamente, una tercera alternativa diferente a las de someter al individuo a las dictaduras, o bien de las corporaciones y Estados capitalistas, o bien del estatismo burocrático que, en última instancia, también es capitalista?: ese es el desafío que están asumiendo los actuales procesos latinoamericanos.

Al comenzar el siglo XXI, esas revoluciones ciudadanas, son lideradas por nuevas generaciones "anti-élites". Ese liderazgo no cayó del cielo. Creo que las generaciones precedentes, las que irrumpieron a la vida política, académica, cultural en los años 60s y 70s, contribuyeron a que
hoy se de una nueva conducción que se está proyectando como ejemplo mundial. Es la impronta de los 60s-70s en los 90s y en el nuevo siglo. Por ello, quizás resulte interesante presentar una pequeña muestra, un testimonio, de la nutrición intelectual de esas generaciones, cuyos aspectos más importantes, además de constituir un puente de ideas, continúan actuales - en polémica, claro está - hacia la búsqueda de "otro mundo" posible.

...despues de escuchar a Fred, donde Estella, se me hace agua la boca por leerlo.

El principio gana-gana


Si miramos el mundo como un todo, nos damos cuenta de que casi nada funciona como es debido. La Tierra está enferma. Y como, por ser humanos, también somos Tierra —hombre viene de humus—, nos sentimos asimismo en cierta manera enfermos.

Parece evidente que no podemos proseguir en ese rumbo, pues nos llevaría a un abismo. Hemos sido tan insensatos en las últimas generaciones que hemos construido el principio de autodestrucción, al que hay que sumar el calentamiento global irreversible. Esto no es una fantasía de Hollywood. Entre aterrados y perplejos, nos preguntamos: ¿cómo hemos llegado a esto? ¿Cómo vamos a escapar de esta situación global sin salida? ¿Qué colaboración puede aportar cada persona?

En primer lugar, hay que entender cuál es el eje estructurador de la sociedad-mundo, principal responsable de este peligroso itinerario. Es el tipo de economía que hemos inventado, con la cultura que la acompaña, que es de acumulación privada, de consumismo no solidario al precio de saquear la naturaleza. Todo se ha hecho mercancía para el intercambio competitivo. Dentro de esta dinámica sólo el más fuerte gana. Los otros pierden, o se agregan como socios subalternos o desaparecen. El resultado de esta lógica de competición de todos contra todos y de la falta de cooperación es la transferencia fantástica de riqueza para unos pocos fuertes, los grandes consorcios, al precio del empobrecimiento general.

Hay que reconocer que durante siglos, este intercambio competitivo ha conseguido abrigar a todos, mal que bien, bajo su paraguas. Creó mil facilidades para la existencia humana. Pero hoy, las posibilidades de este tipo de economía están agotándose como lo ha puesto en evidencia la crisis económico-financiera de 2008. La gran mayoría de los países y de las personas se encuentran excluidas. Brasil mismo no pasa de ser un socio subalterno de los grandes, para el cual se reserva la función de ser un exportador de materias primas y no un productor de innovaciones tecnológicas que le darían los medios de moldear su propio futuro. Todavía no nos hemos descolonizado totalmente.
O cambiamos o la Tierra corre peligro. ¿Dónde buscar el principio articulador de otra forma de vivir juntos, de un sueño nuevo hacia delante? En momentos de crisis total y estructural debemos consultar la fuente originaria de todo: la naturaleza. Ella nos enseña lo que las ciencias de la Tierra y de la vida hace mucho nos están diciendo: la ley básica del universo no es la competición, que divide y excluye, sino la cooperación, que suma e incluye. Todas las energías, todos los elementos, todos los seres vivos, desde las bacterias a los seres más complejos son interdependientes. Una urdimbre de conexiones los envuelve por todas partes, haciéndolos seres cooperativos y solidarios, contenido mayor del proyecto socialista. Gracias a esta urdimbre hemos llegado hasta aquí y podemos tener futuro por delante.

Aceptado este dato, estamos en condición de formular una salida para nuestras sociedades. Hay que hacer de la cooperación, conscientemente, un proyecto personal y colectivo, cosa que no se vio en Copenhague en la COP-15 sobre el clima. En vez del intercambio competitivo donde sólo uno gana y los demás pierden, debemos fortalecer el intercambio complementario y cooperativo, el gran ideal del «bien vivir» (sumak kawsay) de los andinos, mediante el cual todos ganan porque todos participan. Hay que asumir lo que la mente brillante del Nóbel de matemáticas John Nesh formuló: el principio gana-gana, por el cual todos, dialogando y cediendo, salen beneficiados sin que haya perdedores.

Para convivir humanamente inventamos la economía, la política, la cultura, la ética y la religión. Pero hemos desnaturalizado estas realidades «sagradas» envenenándolas con la competición y el individualismo, desgarrando así el tejido social.

La nueva centralidad social y la nueva racionalidad necesaria y salvadora están fundadas en la cooperación, en el pathos, en el sentimiento profundo de pertenencia, de familiaridad, de hospitalidad y de hermandad con todos los seres. Si no realizamos esta conversión, preparémonos para lo peor.

viernes, 9 de abril de 2010

Solo que aquí, donde yo vivo, ya no existen las dicotomías…

"Todos mienten , pero no importa porque nadie escucha."

NO se como tengo este texto en mis manos, simplemente estaba olvidado en mis carpetas de "downloads", quizás lo baje de algún correo y si alguien sabe sus fuentes, les agradezco, informarme. Se que se trata de un documento del Juicio a Alfred Jaykill acusado hacer volar los objetos; declarado loco y recluido en el sanatorio mental de Hampstead Heat, Londres Inglaterra. 1982.

Cuando se sabe que todo problema no es más que un falso problema, se está peligrosamente cerca de la salvación. Emile Cioran

Egoísmo y arrogancia. Es de eso de lo que se me acusa, y la causa de mi condena. Ni si quiera vale la pena hablar en mi defensa… es verdad, soy arrogante, soy egoísta.Me declaro culpable, quiero irme. Llevadme a dormir… porque tengo que hablaros?, oídos sordos! que solo os escucháis a vosotros mismos!!


En alguna época la gente conseguía despertar mi curiosidad y conversar podía ser interesante, pero la vida desnuda sus secretos:Batallas entre egos, el desnudamiento total de las técnicas del tacto y la confianza absurda del suelo que se pisa, me mostraron el camino del exilio… el que lleva a prescindir de todo.

Ese camino, que siempre es cuesta abajo es el que tomé… para no despertar sospechas, opte por dar la razón, regalarla empacada en lindas cajas de chocolates.


Todo tan estable, tan solido, y sin embargo, todo se me presentaba echo de fragilidad. Los objetos perdían su peso, como si la gravedad decidiera de que tirar y de que no: así, primero el gato de mi amiga, el reloj de mesa, los coches… ahora todo flota a voluntad, todo oscila entre el cielo y el suelo en un espectáculo majestuoso… pero claro, no podeis apreciarlo.


Yo no hice flotar todas estas cosas!!!! Me oye bien?!!!! Yo- no- lo- hice!!!!! … realmente… jajaja… fueron ustedes… si de algo podéis culparme es de lo que me habéis culpado, arrogancia y egoísmo: porque lo sabía, y decidí no detenerlos… para que hacerlo… si es justamente la fatalidad aquello que nos une.



Es a ustedes mismos a quienes deberíais reprochar!!! Mediocres!!!

Tambien YO paulatinamente perdi la solides. Terapias para reincorporarme al conjunto de reglas vinieron de todos lados, me impugnaban a no faltar al acuerdo al que se esforzaban por no llamar realidad; pero no había marcha atrás, yo ya podía volar… y los demás seguían tratando de aferrar sus vidas, sus éxitos al suelo.


Saben que? Lo que condenan en mi no son realmente todos los conceptos a los que aluden, ni acuden a ellos para materializar mis comportamientos reprochables.


La verdad -para ustedes a quienes tanto interesa - es que condenan en mi su propia impotencia, su incapacidad de abrazar el vértigo!... condenan en mí su temor a deslizarse hasta donde la fatalidad es una fiesta!.


Ni siquiera sabeis como joderme!!!! Jajaja!!


De cualquier manera, y para que este juicio llegue a feliz término, voy argumentar en defensa del tribunal acusador que–a falta de propuestas competentes- aun soy mi peor enemigo y hasta tanto no haya al menos una, me reservo el derecho de serlo.


!! Llévenme a un sanatorio. !!!


Traducción por el reportero de guerra Alejandro García.